Medicación y apoyo profesional para dejar de fumar
No hace falta hacerlo sin ayuda. Combinar apoyo conductual (técnicas como las de la guía) con tratamiento farmacológico, cuando es apropiado, aumenta de forma notable las probabilidades de dejarlo frente a intentarlo sin ningún apoyo.
Terapia sustitutiva con nicotina. Parches (liberación estable a lo largo del día), chicles o pastillas (para deseos puntuales). En ciertos casos se combinan bajo orientación sanitaria.
Medicamentos con receta. Vareniclina, bupropión y citisina son medicamentos que la OMS reconoce como eficaces, según disponibilidad y situación clínica de cada persona.
Apoyo psicológico. Individual, grupal, telefónico o mediante programas digitales. No es solo para casos graves: es una de las herramientas con más evidencia detrás.
No ajustes dosis ni combines tratamientos por tu cuenta. Consulta con un profesional, sobre todo si estás embarazada o en lactancia, si tienes antecedentes psiquiátricos, problemas renales u otras enfermedades, o si tomas otros medicamentos.
Pedir ayuda profesional no es un plan B para cuando falla la fuerza de voluntad: es usar las mejores herramientas disponibles.
Fuente: OMS (2024), guía clínica de tratamiento para dejar el tabaco en adultos.
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